sábado, 8 de septiembre de 2012

VISITA A LA SIERRA DEL AGUA

Aprovechando los últimos días de vacaciones, hemos realizado una excursión a la famosa Sierra del Agua, en Guadalcanal, y sus cuevas del mismo nombre. Visita obligada en nuestra juventud y para el niño Moisés la primera vez.

Existe un camino que te lleva a las cuevas, cruzando por el arroyo San Pedro, pero nosotros optamos por hacer el primer tramo del mismo a campo través, con objeto de conocer la sierra en su modo natural. Por poco estamos todavía dando vueltas para intentar encontrarlo, ya que al querer atrochar, perdimos el norte, el sur y hasta el oeste.

Gracias a Moisés y Manolo Casaus, que los enviamos como adelantados, por fin encontramos el camino y pudimos completar el recorrido sin más incidentes.

La verdad es que mereció la pena, ya que tanto los mayores que ya habíamos estado antes, como Moisés que era la primera vez, disfrutamos del paisaje, como pueden ver en las fotografías que insertamos a continuación, realizadas por Moisés Casaus, Rafael Espinola, Manuel Casaus e Ignacio Gómez.


Moisés, Ignacio y Rafael en la primera cueva

Boca de la segunda cueva

Manolo, Moisés y Rafael en el interior de la segunda cueva

Interior de la cueva del agua

Al fondo, lugar donde se conserva el agua, aunque en estas fechas no había

Ignacio, Moisés y Rafael en otra parte de la cueva

Manuel Casaus en el momento de hacer la fotografía anterior

Moisés, Rafael y Manolo preparándose para bajar más al fondo de la cueva

Bajada al fondo de la cueva

Vistas a la salida de la cueva



Los excursionistas descansando tras conseguir encontrar el camino
Manolo y Moisés. Al fondo Guadalcanal

Moisés alumbrado el fondo de la cueva

Otro momento de descanso

El gato que nos acompañó durante todo el recorrido

Boca de la cueva desde el interior


Otro aspecto de la cueva

A la vuelta Ignacio, Rafael y Moisés

Momento peligroso durante el trayecto

Ignacio y el gato mirando como se introducían  los demás  en el  fondo de la cueva

1 comentario:

Marcelino Díaz dijo...

Seguro que fue una excursión muy bonita, recuerdo de haberla hecho cuando era niño. Sería interesante marcar los senderos y dar valor y proteger nuestras maravillas naturales.
Un abrazo. Marcelino Díaz Taboada